El NFC lleva años en tu bolsillo: es la misma tecnología con la que pagas acercando el móvil. Phoenix Wall la mete dentro de cada pieza.
Cómo funciona
Detrás de cada obra hay un chip pasivo, sin batería. Acercas el móvil unos centímetros y se abre un enlace: el perfil de quien la creó, su historia, cómo seguirle. No hace falta ninguna app.
Para qué sirve
Para un creador, es la forma de que quien se enamora de su obra le encuentre. Para un espacio, una manera de contar algo —una historia, una carta, una experiencia— sin carteles ni códigos QR feos.
«La pared se convierte en la interfaz.»

