Colecciono frases que la gente no llegó a decir en voz alta. Esta me la contó una señora en el autobús, hablando de su hermana. Le pedí permiso para colgarla.
Escribo poemas cortos para sitios concretos: este es para leerse esperando un café, exactamente en el tiempo que tarda en salir. La poesía en un libro espera; en una pared, te encuentra.